La fimosis

¡Bienvenido a este blog con información sobre fimosis!

Encontrarás artículos sobre esta condición médica y sus posibles soluciones. Recuerda que solo pretendemos informar: ¡acude al urólogo antes de hacer nada!





Introducción a la fimosis

Comencemos con un poco de etimología.

La palabra fimosis viene del griego clásico phimos (lazo o mordaza). Como quizás ya sepas, la fimosis es una condición médica que impide retraer completa o parcialmente el prepucio y el frenillo tras el glande o cabeza del pene.

Al nacer, el prepucio está fusionado al glande (cabeza del pene) y no puede echarse hacia atrás. Los médicos consideran que la imposibilidad de tirar hacia atrás el prepucio puede considerarse algo normal en los varones hasta la adolescencia.

La imposibilidad de retraer el prepucio hasta ese momento no origina ningún problema. La fimosis se considera patológica (es decir, problemática) cuando da problemas. Por ejemplo, problemas para orinar o para mantener relaciones íntimas.

Existen numerosas causas de la fimosis patológica, así como también diversos tratamientos, entre los que se incluyen la aplicación tópica de cremas a base de esteroides, los estiramentos manuales, la prepucioplastia, la elongación de frenillo y la circuncisión.

Desarrollo normal: fimosis no patológica/problemática

Al nacer, la capa interna del prepucio está pegada al glande del pene. Esta fusión se produce en la fase temprana del desarrollo fetal y brinda una protección al glande en desarrollo, sumamente delicado en esa fase.

Las autoridades sanitarias recomiendan no forzar la retirada hacia atrás del prepucio del niño con el fin de evitar desgarros y malas cicatrizaciones posteriores que pueden causar problemas futuros. La edad es un factor que determina la presencia de fimosis no patológica/problemática:

  •  Al año, en el 50 % de los varones puede retraerse el prepucio con facilidad
  •   A los 3 años, en un 90 % de los casos
  •   A los 17, en un 99 % de los casos



Los médicos, por tanto, consideran que a menos que haya presencia de cicatrices o demás anormalidades, la incapacidad para echar el prepucio para atrás puede ser considerada normal en varones hasta y durante la adolescencia. Asimismo, se ha demostrado que la capacidad total de retraer el prepucio puede no adquirirse hasta la infancia tardía o los comienzos de la edad adulta. Por su parte, diversos estudios han fijado la edad media de retracción del prepucio en los 10,4 años de edad.

Por consiguiente, no son pocos los médicos que afirman que los casos reales de fimosis patológica están excesivamente diagnosticados, al fallar los doctores a la hora de distinguir entre un desarrollo fimótico no problemático y uno en el que hay presente una fimosis problemática.

En algunos casos puede que la causa no esté clara, o puede ser difícil distinguir entre una fimosis fisiológica y una fimosis patológica o problemática si el varón presenta dolor al miccionar o si presenta malestar o hinchazón prepucial.

Causas de la fimosis

La fimosis patológica (frente a la incapacidad natural de retraer la piel del prepucio durante la infancia) es poco frecuente y sus causas son diversas. Algunos casos surgen tras un problema de balanitis (inflamación del glande o cabeza del pene). Otros, en cambio, aparecen tras intentar retraer inadecuadamente el prepucio del varón durante su infancia

La fimosis en adolescentes y adultos puede varias en cuanto a su gravedad: algunos varones pueden retraer un poco su prepucio (lo que se conoce como fimosis parcial), mientras que otros no pueden retraerlo en absoluto (fimosis total). Tener un problema de frenillo corto (frenulum breve) puede imposibilitar retraer el prepucio por detrás del glande.

Tratamiento de la fimosis

Si la fimosis en adolescentes o adultos no causa problemas graves y agudos, la primera opción será recurrir a técnicas no quirúrgicas y no invasivas. La elección del tratamiento para la fimosis depende a menudo de la postura del doctor y/o el paciente respecto a la circuncisión: ¿último recurso o primera solución?

Técnicas no invasivas para el tratamiento de fimosis

  • Cremas a bases de esteroides, como la Betnovate (betametasona) o la cortisona son eficaces en el tratamiento de la fimosis y pueden ser una alternativa a la cirugía de circuncisión. Se sabe que los esteroides reducen las respuestas inflamatorias del organismo y que también debilitan la dureza de la piel.
  • Ejercicios de estiramiento manuales o con ayuda de dispositivos. La piel sometida a tensión se expande y genera células adicionales al verse obligada a ello. Con el paso del tiempo pueden conseguirse resultados duraderos. Este tratamiento de fimosis no es traumático en absoluto. Los estiramientos de prepucio pueden hacerse con o sin ayuda de un médico. La expansión tisular propicia el crecimiento de nuevas células cutáneas que permitirán eliminar el anillo fimótico que impide la retracción de la piel prepucial.

 

crema betnovate fimosis

Técnicas invasivas para el tratamiento de fimosis (circuncisión)

En algunas ocasiones, las técnicas anteriores no funcionan y resulta preferible recurrir a la cirugía para tratar la fimosis patológica. Las intervenciones se clasifican en:

  • Circuncisión: la solución más radical, se extirpa el prepucio y el frenillo, eficaz para solucionar los problemas de fimosis problemática.
  • Superincisión: se realiza una única incisión a lo largo de la parte superior del prepucio desde la punta de la corona, dejando el glande al descubierto sin extirpar ningún tejido.
  • Elongación de frenillo: se realiza la intervención mediante un corte preciso en el frenillo para darle más longitud, mediante la aplicación de varios puntos de sutura solubles. Solución perfecta para problemas de frenillo corto y para varones que desean conservar el prepucio. En caso de no resultar suficiente la intervención, habría que someterse entonces a una circuncisión radical.
  • Prepucioplastia: se corta con cuidado el prepucio con bisturí eléctrico, que cauteriza al momento, disminuyendo el riesgo de sangrado y la necesidad de sutura. Tras la operación, permanece el prepucio y el pene conserva su aspecto.

cirugía fimosis

Problemas de una fimosis no tratada

La principal complicación de una fimosis no trata es la parafimosis. Es un problema médico serio que requiere atención de urgencia inmediatamente: el glande se inflama al no poder el prepucio volver a su posición normal y ocurre un dolor agudo. Si no se trata puede terminar en una necrosis (muerte celular) que requerirá una amputación del pene. Recuerda que la parafimosis puede tratarse siempre si se pilla a tiempo.

Por otra parte, algunos estudios sugieren que una fimosis sin tratar puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de pene durante la edad adulta. Sin embargo, existe cierta polémica en cuanto a estos estudios, así que hay que tomarlos con pinzas.

Autor: Juanma de la Fuente